"Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
Evangelio según Juan 3:16
Los miembros de la Iglesia Cristiana Evangélica de Hortaleza en Madrid somos una familia formada por personas de diferentes nacionalidades, familias unidas por el Espíritu Santo, teniendo en común el haber experimentado un encuentro regenerador con Jesucristo.
Dios nos ha llamado a caminar juntos creciendo como discípulos de Cristo.
Los cristianos evangélicos tenemos nuestras raíces en la Reforma Protestante del siglo XVI, y más concretamente en la denominada Reforma Radical. Encontramos en los Anabautistas los mismos énfasis que en la mayoría de las iglesias evangélicas de hoy.
Estos son: la necesidad de tener una experiencia personal con el Cristo Vivo llamada por el propio Jesús: "el nuevo nacimiento", donde somos transformados, cambiados en una nueva criatura. Recibimos de Jesús el perdón de nuestros pecados y el regalo de la vida eterna. El otro paso es el bautismo del creyente como primera demostración de obediencia a Jesucristo y el compromiso de seguirle toda la vida.
Pertenecemos a una gran familia de 410 millones de personas en el mundo, que confiesan ser cristianos evangélicos.
Los cristianos de la Iglesia de Hortaleza pretendemos, con la ayuda del Espíritu de Dios, ser discípulos obedientes del Señor Jesús. Es decir, vivir bajo la disciplina amorosa del Buen Pastor y Obispo de nuestras almas: Jesucristo el unigénito Hijo de Dios, y el mismo Dios manifestado en carne.
La iglesia local es el "edificio" formado por "piedras vivas" donde el Señor viene a morar y envía crecimiento y desarrollo. La iglesia somos las personas, la comunidad, y no el edificio con paredes y techo. Todos somos "piedras vivas" colocadas por el Señor para construir Su Iglesia. Necesitamos a los demás hermanos en Cristo para crecer en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios.